SINGAPUR

Día 1

Hemos dejado India atràs y llegamos al aeropuerto de Singapur a eso de las 20h. Nos quedamos asombrados porque parece que hayamos hecho un viaje hacia el futuro, todo súper nuevo. También hay que decir que, después de dos semanas mochileras en la India, volver al primer mundo impresiona, y mucho.

Cuando llegas a Singapur, te dan una visa “on arrival” que te permite estar 90 días en el país sin tener que hacer ningún trámite. Lo único que sí te piden es que pongas una dirección de hospedaje y que digas los días que tienes pensado estar. Ya con nuestro permiso para estar en Singapur, como de costumbre nos hemos dirigido a cambiar dinero por dólares singapurenses. Al cambio 1€ = 1,55$ singapurense, con lo cual no hay demasiada diferencia. Después hemos ido a comprar una tarjeta SIM. Las hay para sólo 5 días pero encontraréis más información en Tarjeta SIM Singapur. 

Ya con todo listo, nos hemos dispuesto a coger el metro para ir hasta el hostal. El billete sencillo cuesta 2$ pero si reusas la tarjeta, te va restando 10cts hasta un máximo de 6 viajes. Hay que decir que Singapur es una ciuadad con muchas normas que si te las saltas te pueden multar, como no beber ni comer en el metro, o por ejemplo mostrar demasiado “cariño” en la calle. Sabiendo esto, Dani y yo procurábamos no darnos besos ni ir cogidos de la mano y la verdad, es que no vimos a nadie hacer nada parecido.

Una vez llegamos a la estación de Bendemeer, salimos y nos topamos con un edificio que parecía sacado del videojuego de Tron, lleno de luces azules. La verdad que la zona era de las afueras de la ciudad y estaba todo bastante tranquilo hasta que llegamos a la calle del hostal, una calle con bastantes bares de fiestas, distintos albergues y bastante ambiente. 

 

Edificio de Tron

Al fin llegamos a nuestro hostal, que no está nada mal y fue de lo más barato que encontramos en Singapur (18€/noche). La habitación estaba hecha de 4 literas, cada cama con su luz, sus cajones y su cortina para tener intimidad y la verdad que yo estaba muy cómoda. El lavabo a compartir era bastante pequeño, con la ducha integrada de manera que el váter siempre estaba mojado y sólo había 2 por planta. Después de dejar las mochilas y siendo las 23h de la noche, hemos ido en busca de algo para cenar y por suerte hemos encontrado como un super restaurante de comida rápida asiática a 5 minutos del hostal. Hemos pedido unos noodles que estaban buenos pero aquí los cocinan con ajo picado y a mi no me gusta demasiado, pero cuando tienes hambre… Cada plato nos ha costado 4$, que son unos 2,60€ y os aseguro que el plato era grande. Así que ya sabéis, ¡se puede comer barato en Singapur!

Ya después de el día entero viajando hemos caído rendidos en la cama. Mañana toca descubrir la ciudad.

DIARIO SINGAPUR
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